La organización de la Feria de San Isidro de Estepona 2026 ha hecho pública una grave situación de hostigamiento que busca frenar el nuevo modelo de gestión de esta edición.
Según detalla la Hermandad organizadora, tras cambiar de empresa gestora para introducir mejoras técnicas y de servicios, se ha desatado una ofensiva basada en presiones a empresarios, reuniones paralelas y maniobras de bloqueo.
El conflicto ha escalado hasta el punto de registrarse llamadas intimidatorias y amenazas directas contra los nuevos adjudicatarios y sus familias, hechos que ya han sido puestos en conocimiento de las autoridades mediante acciones penales.
La tensión alcanzó su punto máximo el pasado 20 de abril durante el proceso oficial de asignación de espacios en el recinto ferial, donde la presencia de personas ajenas a la organización generó momentos de intimidación que requirieron intervención policial.
La organización sostiene que existe un intento deliberado de infundir miedo entre los feriantes, advirtiéndoles de posibles represalias en otros eventos si deciden participar en Estepona. Ante este escenario, la Hermandad ha solicitado el apoyo del Ayuntamiento, trasladando su preocupación por unas exigencias que pretenden forzar la entrega del control de la feria a terceros ajenos al acuerdo vigente.
Pese a la incertidumbre y al clima de coacción que mantiene a muchos empresarios sin formalizar sus contratos, la organización ratifica que la Feria de San Isidro 2026 sigue adelante con el proyecto previsto. La entidad insiste en que no cederá ante estas prácticas que vulneran la libre competencia y el derecho a organizar el evento de forma autónoma.
Con esta denuncia pública, confían en que el respaldo institucional y la actuación de las autoridades permitan restablecer la normalidad para garantizar una celebración segura y abierta a toda la ciudadanía.



