Marta M.

Vecinos de comunidades de Seghers y el PSOE de Estepona presentan alegaciones al proyecto del hotel y rechazan que pase de dos a seis plantas

PGOU, Política, PSOE de Estepona, Seghers, Urbanismo

Emma Molina, José María García Urbano

Emma Molina: “No estamos en contra del hotel ni de que genere empleo; estamos en contra de cambiar los parámetros urbanísticos para permitir una construcción que multiplica su impacto sobre el entorno”
Vecinos de distintas comunidades de propietarios de la zona de Seghers y el Partido Socialista de Estepona han presentado alegaciones al proyecto del Hotel Seghers, mostrando su oposición a los parámetros urbanísticos planteados para la actuación, especialmente al incremento de la altura prevista.
La portavoz socialista, Emma Molina, ha dejado claro que “ni los vecinos ni el PSOE estamos en contra de que se construya un hotel en Seghers. Un proyecto hotelero puede generar empleo, actividad económica y contribuir a revalorizar la zona. Lo que no compartimos es que se pretenda pasar de las dos plantas establecidas en el PGOU a una construcción de PB+4+ático”.
La documentación del expediente recoge que la ficha del PGOU para la Unidad A-UEN-R2 “Hotel Seghers” establece una altura de dos plantas, mientras que el Estudio de Detalle plantea aplicar las condiciones de la ordenanza hotelera H-3, que contempla una altura máxima de PB+4+ático.
“Estamos hablando de una diferencia enorme. Un edificio de seis alturas tiene un impacto visual, paisajístico, urbanístico y medioambiental muy superior al de una construcción de dos plantas, especialmente en una zona próxima al litoral. Por eso creemos que hay que actuar con responsabilidad y respetar el entorno y a los vecinos”, ha señalado Molina.
La portavoz socialista ha acusado al alcalde, José María García Urbano, de “seguir priorizando los intereses privados frente a los intereses de los vecinos y vecinas de Estepona”.
Estepona no puede convertirse en una ciudad donde todo se justifique en nombre del desarrollo. Morir de éxito no es bueno si ese éxito significa perder nuestra identidad, aumentar la presión urbanística y expulsar progresivamente a quienes viven aquí”, ha afirmado.
Molina ha defendido que “la gentrificación no puede ser el camino del desarrollo de Estepona”. “Queremos hoteles, queremos empleo y queremos inversión, pero queremos también una ciudad sostenible, equilibrada y respetuosa con sus barrios, con sus vecinos y con sus espacios naturales”, ha añadido.
Desde el PSOE recuerdan que la propia documentación municipal reconoce la existencia de una discrepancia entre la ordenanza PM-2 que figura en la ficha de la Unidad y la aplicación de las condiciones de la H-3. El expediente señala que la ordenanza aplicable a las parcelas resultantes sería PM-2 con uso exclusivo hotelero, aunque posteriormente considera “razonablemente coherente” aplicar las condiciones de la H-3.
“Si el PGOU establece dos plantas, queremos saber exactamente qué norma permite que ahora se planteen seis. No basta con decir que es una práctica habitual o que resulta razonablemente coherente. Una decisión que afecta de esta manera al paisaje y al modelo urbano de una zona debe estar perfectamente justificada”, ha reclamado Molina.
La portavoz socialista ha destacado además que las alegaciones presentadas por comunidades de propietarios de Seghers demuestran que existe preocupación vecinal por el impacto del proyecto, al tiempo que ha insistido en que “nadie está diciendo que no al hotel”.
“Los vecinos no están diciendo que no quieren actividad económica. Lo que están diciendo es que quieren que se haga bien. Quieren un hotel, pero no un edificio de seis plantas cuando el planeamiento establece dos. Y nosotros vamos a defender exactamente lo mismo”, ha subrayado.
Por último, el PSOE reclama al Ayuntamiento que apueste por un desarrollo turístico y hotelero sostenible y compatible con el entorno.
“No estamos en contra del desarrollo; estamos en contra del desarrollo a cualquier precio. Estepona necesita inversiones y empleo, pero también necesita proteger su identidad, su paisaje y la calidad de vida de sus vecinos. Las reglas urbanísticas están para cumplirse y no para modificarlas en función de los intereses de cada proyecto”, ha concluido Emma Molina.
×