La portavoz socialista, Trini Gómez, frena el tenso debate promovido por las derechas en el Pleno municipal recordando que «defender España no debe obligarnos nunca a elegir entre seguridad y derechos humanos»
En el marco de una sesión plenaria especialmente caldeada, el Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Fuengirola, a través de su portavoz Trinidad Gómez, ha fijado una postura tajante de «responsabilidad institucional y firmeza» frente a las mociones presentadas por el Partido Popular y VOX sobre la situación de Ceuta y las relaciones diplomáticas con Marruecos.
Durante el tenso intercambio dialéctico, Gómez dejó clara la postura indiscutible del PSOE sobre la españolidad de las ciudades autónomas: «Ceuta y Melilla son españolas y su soberanía no está en negociación». Sin embargo, la portavoz socialista denunció con dureza el intento del PP y VOX de convertir el Pleno municipal en un escenario de confrontación de política estatal, rebasando las competencias propias de la administración local.
«Una cosa es pronunciarnos políticamente para trasladar nuestra solidaridad a los ciudadanos de Ceuta y nuestro reconocimiento a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y otra muy distinta es pretender que desde Fuengirola resolvamos una crisis fronteriza o fijemos la política exterior del Estado», reprochó la líder socialista durante su intervención, criticando que ambas formaciones hayan caído en una «competición de discursos» para hacer ruido en lugar de política útil.
El desarrollo de la sesión evidenció además el constante seguidismo del Partido Popular de Fuengirola respecto a las posiciones de VOX, mostrándose a lo largo del debate un alineamiento del equipo de gobierno local con las tesis de la extrema derecha en lugar de mantener una postura de moderación e independencia institucional.
En un ambiente tenso por las exigencias vertidas en las propuestas de la derecha —que planteaban desde la ruptura de tratados bilaterales hasta expulsiones de menores—, la portavoz socialista enfatizó la vigencia del Estado de Derecho y el respeto a los derechos humanos: «Ceuta se defiende con hechos, no con golpes de pecho».
Gómez hizo especial hincapié en la necesidad de proteger a los colectivos más vulnerables y no utilizar la frontera como una excusa para recortar garantías legales: «Detrás de una expulsión hay un ser humano y, cuando hablamos de un menor, hablamos de alguien que no ha elegido las circunstancias que le han llevado allí. Una frontera no puede convertirse en el lugar donde dejamos de ver a las personas. Defender España no debería obligarnos nunca a elegir entre seguridad y humanidad».
Por todo ello, el Grupo Municipal Socialista emitió un voto rotundamente negativo hacia unas iniciativas orientadas únicamente al rédito partidista y a generar crispación, reiterando que la defensa de la soberanía nacional exige lealtad, responsabilidad de Estado y soluciones en las instituciones competentes.


