La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Emma Molina, ha denunciado que la supuesta bajada del IBI anunciada por el equipo de gobierno del PP no constituye una reducción real de impuestos, sino una subvención que el Ayuntamiento puede modificar, reducir o incluso eliminar cada año sin necesidad de cambiar la Ordenanza Fiscal.
«Cuando un impuesto baja de verdad, se modifica la Ordenanza Fiscal y el beneficio queda garantizado para todos los contribuyentes. Aquí no ocurre eso. Lo que existe es una ayuda que depende exclusivamente de la voluntad del alcalde, José María García Urbano, y que este mismo año ya ha sido reducida para muchos vecinos«, ha señalado Molina.
El PSOE recuerda que García Urbano ha vuelto a firmar una nueva providencia regulando la concesión de la subvención al IBI para las personas empadronadas en Estepona. Sin embargo, respecto a la providencia del año pasado, se han introducido cambios significativos que perjudican a numerosos vecinos.
Entre las principales modificaciones, el Grupo Socialista denuncia que las personas que adquieran una vivienda cuyo anterior propietario no disfrutara de la subvención del 36 % únicamente podrán acceder a una ayuda del 10 % del recibo del IBI, aunque lleven muchos años residiendo y empadronadas en Estepona. Esta decisión supone una importante reducción de la ayuda para vecinos que mantienen el mismo arraigo y las mismas obligaciones fiscales que el resto.
Además, los vecinos cuyas viviendas no tengan aplicada previamente esta subvención deben solicitarla expresamente, ya que el Ayuntamiento no la concede de oficio. Es decir, muchos contribuyentes pueden quedarse sin esta ayuda simplemente por desconocer que deben presentar la correspondiente solicitud.
El PSOE denuncia que el equipo de gobierno ha omitido deliberadamente todas estas circunstancias en la campaña de propaganda con la que vende una supuesta bajada del IBI. «Cuando al señor García Urbano le interesa anunciar una bajada de impuestos lo hace a bombo y platillo, pero evita explicar las condiciones, las limitaciones y los cambios introducidos este año», ha afirmado Emma Molina.
Los socialistas advierten de que las modificaciones aprobadas este ejercicio supondrán, en la práctica, un incremento del recibo para algunos vecinos respecto al año anterior, sin que el Ayuntamiento haya realizado ninguna campaña informativa para advertir de estos cambios ni de la necesidad de solicitar expresamente la subvención en determinados supuestos.
Asimismo, también quedan excluidos de la ayuda quienes no hayan abonado el impuesto dentro del periodo voluntario de pago.
Para el PSOE, estos cambios demuestran que la denominada «bajada del IBI» nunca ha sido una auténtica reducción del impuesto, sino una subvención discrecional cuya cuantía depende únicamente de la voluntad política del alcalde. «Hoy puede ser del 36 %, mañana del 20 %, del 10 % o incluso desaparecer. No existe ninguna garantía para los vecinos porque no está recogida en la Ordenanza Fiscal», ha explicado Molina.
Además, el Grupo Socialista considera especialmente grave que la nueva providencia elimine para las empresas la obligación de estar al corriente de sus obligaciones con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social para poder acceder a estas ayudas, un requisito que sí figuraba en la providencia del pasado año y que durante años ha sido exigido a todos los beneficiarios.
Sin embargo, ese requisito continúa aplicándose a los vecinos y vecinas, generando un evidente agravio comparativo.
«Se está aplicando un doble rasero absolutamente injustificable. Mientras a los ciudadanos se les exige cumplir estrictamente con todas sus obligaciones para acceder a la subvención, a las empresas se les eliminan controles que hasta ahora eran obligatorios. Es incomprensible que el Ayuntamiento sea más exigente con los vecinos que con las empresas», ha señalado la portavoz socialista.
El PSOE también critica la falta de transparencia del equipo de gobierno. La documentación relativa a esta nueva providencia no fue facilitada de manera pública ni acompañada de información dirigida a los afectados. De hecho, el Grupo Municipal Socialista tuvo que solicitarla en dos ocasiones y el Ayuntamiento tardó más de un mes en obtenerla.
«Cuando se trata de anunciar una supuesta bajada del IBI hay una gran campaña de publicidad. Sin embargo, cuando se introducen cambios que perjudican a los vecinos o reducen las ayudas, el Ayuntamiento guarda silencio. Este año no ha informado de que muchos nuevos propietarios verán reducida su subvención del 36 % al 10 %, ni de que quienes no tenían concedida la ayuda deben solicitarla expresamente para poder beneficiarse de ella», ha denunciado Emma Molina.
Para el PSOE, este modelo demuestra que las ayudas no responden a una verdadera política de bajada de impuestos, sino a un sistema discrecional que puede modificarse cada año por decisión del alcalde y que, además, termina beneficiando en mayor medida a quienes poseen un mayor patrimonio inmobiliario, mientras que para la mayoría de trabajadores y familias la reducción del recibo resulta mínima.
«Los vecinos de Estepona merecen una auténtica bajada del IBI mediante la modificación de la Ordenanza Fiscal, con garantías para todos los contribuyentes, y no una subvención que depende exclusivamente de la voluntad de José María García Urbano y que puede reducirse o desaparecer en cualquier momento», ha concluido Emma Molina.



