El PSOE de Manilva ha denunciado públicamente que el Ayuntamiento ha anunciado la instalación de cámaras de vigilancia en contenedores del municipio cuando, según aseguran, se trata en realidad de dispositivos falsos sin capacidad de grabación.
Según los socialistas, las supuestas cámaras instaladas carecen de cableado, sistemas de almacenamiento o conexión alguna y estarían fijadas mediante bridas, lo que, a su juicio, demuestra que no pueden registrar imágenes ni cumplir función alguna de control o vigilancia. El partido afirma que estos dispositivos son réplicas comerciales de bajo coste que se venden en Internet como elementos disuasorios.
Desde el PSOE critican que, pese a ello, el Consistorio haya difundido comunicados oficiales en los que presume de mayor vigilancia, control del comportamiento incívico y mejora de la limpieza, “cuando en realidad no existe ningún sistema real de videovigilancia”.
Posibles irregularidades legales
La formación socialista advierte además de que la instalación de cámaras en espacios públicos está sujeta a una normativa estricta. En este sentido, recuerdan que cualquier sistema de videovigilancia en la vía pública requiere autorización de la Delegación del Gobierno, debe estar gestionado por las fuerzas policiales competentes y cumplir con la Ley Orgánica de Protección de Datos y la normativa específica sobre videovigilancia.
El PSOE sostiene que la colocación de cámaras simuladas con fines intimidatorios podría suponer una vulneración de derechos fundamentales, además de constituir un engaño a la ciudadanía.
Petición de explicaciones
Ante esta situación, los socialistas han exigido responsabilidades al equipo de gobierno municipal y han planteado varias preguntas: quién tomó la decisión de instalar cámaras falsas, con qué respaldo legal se colocaron estos dispositivos y por qué se informó a los vecinos de la existencia de vigilancia cuando, según denuncian, no la hay.
Asimismo, el PSOE de Manilva ha anunciado que solicitará por registro de entrada información detallada sobre el gasto público destinado a esta actuación. “El municipio necesita soluciones reales, transparencia y una gestión seria”, concluyen desde la formación, que insiste en que los vecinos “merecen respeto y no medidas de apariencia”.




