Las obras del IES Arroyo de la Miel, en Benalmádena, acumulan ya más de tres años de demora y continúan sin una fecha clara de finalización. El centro educativo se ha convertido, según denuncia Vox, en un ejemplo del “abandono” que sufre el municipio por parte del Gobierno andaluz de Juanma Moreno.
El portavoz municipal de la formación, Joaquín Amann, ha cargado contra la gestión del Ejecutivo autonómico, al que acusa de actuar con “electoralismo” mientras la comunidad educativa convive con unas instalaciones inacabadas y materiales de obra almacenados dentro del propio instituto, una situación que, advierte, supone un riesgo para el alumnado.
“Después de casi ocho años de Gobierno del Partido Popular en la Junta, la gestión educativa en Benalmádena dista mucho de ser ejemplar”, ha señalado Amann, quien pone el foco en un proyecto que, pese a llevar años en marcha, sigue sin visos de concluir a corto plazo.
El edil denuncia la ausencia de plazos concretos, los problemas con la empresa adjudicataria y, sobre todo, la falta de respuestas por parte de la Junta. “Nos encontramos con un instituto a medio hacer y una comunidad educativa harta de promesas incumplidas”, resume.
En paralelo, Vox critica el cambio de estrategia del PP ante la cercanía electoral. Amann habla de un “viraje propagandístico” con el que, a su juicio, el Gobierno autonómico intenta “maquillar su inacción”. Como ejemplo, señala el reciente anuncio de un nuevo instituto en Benalmádena pueblo, presentado —según denuncia— entre fotos, titulares y presencia institucional.
“Ellos mismos admiten que esa nueva infraestructura tardará al menos dos años en ejecutarse. Pero viendo lo que ha ocurrido en Arroyo de la Miel, esos plazos son papel mojado: pueden convertirse en tres, cuatro o incluso cinco años”, advierte.
El portavoz insiste en que la prioridad debería ser culminar las obras ya iniciadas antes de lanzar nuevos proyectos. “Lo urgente es terminar lo que está a medias. Lo demás es vender expectativas para arañar votos”, sostiene.
Desde Vox temen que el calendario electoral vuelva a imponerse a la realidad. “Llegará la campaña y el instituto seguirá igual, con las obras sin terminar, mientras se inauguran proyectos que tardarán años en materializarse. Todo quedará, una vez más, para la siguiente legislatura”, lamenta Amann.



