El Grupo Municipal Socialista ha denunciado la “doble realidad económica” del Ayuntamiento de Estepona: «mientras García Urbano continúa presumiendo de un Ayuntamiento de deuda cero, los propios informes técnicos municipales han reflejado una realidad muy diferente», han afirmado.
Según el informe técnico de Tesorería sobre morosidad correspondiente al segundo trimestre del ejercicio 2026, el Ayuntamiento ha mantenido 421 facturas pendientes de pago, de las cuales 196 se han situado fuera del plazo legal establecido. Algunas de ellas han acumulado más de seis meses de antigüedad.
Estos plazos han superado ampliamente los establecidos legalmente: el periodo medio de pago a proveedores debe situarse en 30 días, mientras que el plazo máximo de morosidad es de 60 días. Por tanto, las facturas que han llevado más de seis meses pendientes han multiplicado varias veces los plazos establecidos.
A este dato se ha sumado otro especialmente relevante. El informe de Intervención sobre el saldo deudor ha señalado que, a 31 de diciembre de 2025, el Ayuntamiento ha mantenido una deuda cierta superior a 3 millones de euros.
“Durante años hemos escuchado a García Urbano hablar de las facturas en los cajones y de la deuda que, según él, habían dejado los gobiernos anteriores. Pero conviene recordar que en esos gobiernos anteriores también gobernó el Partido Popular. No se puede presentar toda aquella situación como si fuera exclusivamente responsabilidad de otros y, al mismo tiempo, ocultar ahora lo que dicen los informes técnicos del propio Ayuntamiento”, ha señalado Molina.
La portavoz socialista ha recordado que su grupo ha llevado años reclamando un informe técnico y una auditoría independiente que permita conocer con exactitud cuál era la situación económica que recibió el actual Gobierno municipal.
“Se ha hablado durante años de cifras de deuda enormes, incluso de cientos de millones de euros, pero nosotros hemos seguido reclamando que se demuestre documentalmente. El informe de Intervención de 2011 que obra en nuestro poder situaba la deuda en torno a los 76 millones de euros, no en las cifras de 300 millones que se han llegado a manejar políticamente. Queremos saber de dónde salen esas cifras y que exista una auditoría que permita conocer la realidad”, ha afirmado Molina.
“Si durante años se nos ha hablado de las facturas en los cajones como uno de los grandes problemas que había que solucionar, ha resultado llamativo que ahora los informes municipales hayan vuelto a recoger 421 facturas pendientes y 196 fuera de plazo, algunas con más de seis meses de antigüedad. Estamos hablando de facturas que han superado ampliamente los plazos legales de pago”, ha señalado la portavoz socialista.
Molina ha insistido en que “si una factura pendiente era un problema cuando gobernaban otros, también lo es cuando gobierna García Urbano. Y si la deuda era algo que había que explicar cuando se hablaba de gobiernos anteriores, también hay que explicar ahora qué deuda existe, cuándo se generó y por qué”.



