Marbella ha despedido este sábado a Francisco Parra Medina, quien fuera alcalde de la ciudad entre 1989 y 1991 y último regidor socialista antes de la llegada al poder de Jesús Gil. Parra ha fallecido a los 81 años, dejando tras de sí una trayectoria estrechamente vinculada a la política local y al desarrollo de la democracia municipal en Marbella.
El exalcalde asumió la Alcaldía en marzo de 1989 tras la renuncia de Alfonso Cañas, convirtiéndose en el responsable de dirigir el Ayuntamiento durante los últimos años de la etapa socialista previa al profundo cambio político que supusieron las elecciones municipales de 1991.
Francisco Parra fue una de las caras más reconocibles del PSOE marbellí durante la década de los ochenta. Entre 1983 y 1987 ocupó la Secretaría General de la agrupación socialista local y participó en las elecciones municipales de 1987 formando parte de la candidatura encabezada por Alfonso Cañas.
Aquellos comicios permitieron al PSOE mantenerse al frente del Ayuntamiento con ocho concejales, superando en representación a Alianza Popular. Dos años después, la renuncia de Cañas situó a Parra al frente del Consistorio, cargo que desempeñó hasta el final del mandato.
Su etapa al frente de la Alcaldía coincidió con los últimos años de la Marbella anterior al gilismo. Tras las elecciones de 1991, la victoria de Jesús Gil abrió un largo periodo político que transformó profundamente la vida municipal y marcó durante décadas la imagen de la ciudad.
Desde el PSOE de Marbella han trasladado sus condolencias por la muerte del exalcalde, destacando su compromiso con el servicio público y su dedicación a Marbella durante los años en los que desempeñó responsabilidades institucionales. La desaparición de Francisco Parra supone la pérdida de una de las figuras que protagonizaron la política marbellí en los años previos a la llegada del gilismo y que formó parte de una generación de dirigentes que impulsó la consolidación democrática en el municipio.



