En estas fechas estamos tiritando más que por el frío de los temporales por las rachas de muerte que el fascismo está de nuevo expandiendo por el mundo. Me disgusta leer y oir como los medios se hacen eco de las etiquetas discriminatorias que los fascistas le ponen a noticias para desvirtuar la realidad haciendo que la semántica actúe en su favor.
Por no extenderme mucho hablo de Gaza. Ahora ya han conseguido que los medios no hablen de Gaza ni de Palestina y por lo tanto tranquilizando las conciencias porque parece que ya ha terminado el sufrimiento de los millones de Palestinos. Es más durante tiempo han estado calificando de terrorismo a lo que era la defensa de Palestina desde los tiempos de Yasir Arafat. A los prisioneros israelitas que tenían los palestinos los calificaban de secuestro y a los miles de palestinos que llevan decenas de años en cárceles israelitas dicen que están en prisión. Y así todo.
Pero eso no es nuevo. El franquismo desvirtuó durante 40 años tanto el lenguaje que me disgusta ver como la derecha franquista sigue desvirtuando el genocidio que cometió sobre la inmensa masa de gente que huía de su terror.
Uno de los elementos de desvirtuación es la palabra “desbandá” que fue empleada por los franquistas desde un principio en contra de la palabra “huía” que fue la empleada por el pueblo. Trataron los franquistas de denigrar a nuestra gente dando a entender que huyeron precipitadamente, de cualquier forma y en cualquier dirección de forma enloquecida.
Vuelvo a consultar el diccionario una vez más para reproducir exactamente y con detalle de su origen lo que dice sobre estas dos palabras:
HUIDA: Es la acción de huir, verbo proveniente del latín que significa alejarse deprisa, por miedo o por otro motivo, de personas, animales o cosas, para evitar daño, disgusto o molestia. Apartarse de algo malo o perjudicial.
DESBANDADA: Acción y efecto de desbandarse, verbo proveniente del franco-gótico que significa desparramarse, huir en desorden, apartarse de la compañía de otros, desertar.
Estaba claro que la forma de expresarse de nuestra gente que huía del terror que producía la agresión del fascismo-nazi-franquista es la correcta puesto que una vez que habían hecho todo lo posible por defender a Ronda y su territorio y no habían podido pues tuvieron que huir.
Pero esa huida no fue tirando las pocas armas que tenían y corriendo como locos en cualquier dirección, sino que fue una huida ordenada hacia San Pedro Alcántara para refugiarse en la espera de que la situación revertiera y poder volver.
Tampoco fue una huida total porque los milicianos, comandados en muchos casos por los carabineros y otras por los mandos naturales surgidos del pueblo, hacían frente a las tropas franquistas, moros y legionarios para frenar su avance, con luchas en la sierra y pueblo por pueblo que en muchos casos caían en manos de los fascistas y volvían a ser reconquistados por los republicanos, una y otra vez.
Fue una huida ordenada y amparada por las fuerzas populares que contuvieron al ejército de Franco desde Septiembre 1936 a Enero 1937 hasta que los 10.000 camisas negras de Mussolini desembarcaron en Cádiz y nuestra gente, sin la ayuda del gobierno republicano, tuvieron que ponerse de nuevo en marcha, alejándose hacia Málaga para evitar que los mataran.
Seguiré con la HUIDA de Málaga a Almería, porque tenemos que desmontar el uso de esa bárbara palabra compuesta DESBANDADA que el fascismo utilizó para denigrar la resistencia, la fortaleza y la valentía del pueblo y los partidos republicanos unidos en su defensa.
Paco Pimentel
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