El deterioro de las infraestructuras sanitarias en Andalucía ha vuelto a quedar en evidencia este martes tras el desplome de parte del falso techo en el centro de salud de San Miguel, en Torremolinos. El incidente, ocurrido en torno a las 14:00 horas, ha provocado momentos de tensión entre pacientes y personal sanitario y se ha saldado con tres personas afectadas.
En el momento del derrumbe había al menos cinco usuarios en la sala de espera. Dos adultos tuvieron que ser atendidos en las urgencias del propio centro por contusiones, mientras que un menor, tras una primera valoración pediátrica, fue trasladado al Hospital Materno Infantil de Málaga para una exploración más exhaustiva. Aunque no presentaba heridas aparentes, su carrito resultó dañado por el impacto.
El suceso generó un fuerte estruendo que alertó a los profesionales sanitarios, que salieron de inmediato de sus consultas para comprobar lo ocurrido. La zona afectada quedó cubierta de placas de escayola y restos de material de construcción, evidenciando el estado de deterioro de las instalaciones.
Por el momento, se desconocen las causas exactas del desplome, si bien fuentes sanitarias apuntan a la antigüedad del techo —de escayola— y a la presencia de conductos de aire acondicionado como posibles factores que habrían favorecido el colapso.
A pesar del incidente, el centro continúa prestando servicio con normalidad, aunque el acceso de los usuarios se ha reorganizado de forma provisional a través de una entrada lateral mientras se evalúan los daños y se acometen las reparaciones.
Desde el sindicato de enfermería Satse han sido especialmente críticos con la situación. Su delegado en la zona, Manuel Mengual, denuncia el “abandono” que sufre el centro desde hace años y recuerda que ya habían alertado públicamente del mal estado de las instalaciones. “Es uno de los centros más deteriorados de toda la Costa del Sol. Lo ocurrido hoy no es una sorpresa, es la consecuencia de una falta de mantenimiento prolongada en el tiempo”, ha señalado.
El centro de salud de San Miguel, uno de los más antiguos del litoral malagueño, fue construido a mediados de los años 80, una circunstancia que, según los profesionales, agrava la necesidad de intervenciones urgentes que, hasta ahora, no han llegado.



