La ciudad de Marbella vivió ayer una jornada marcada por la devoción y la tradición con la celebración del día grande de su feria en honor a San Bernabé. Los actos centrales de la festividad reunieron a cientos de vecinos y visitantes en una mañana cargada de emociones y simbolismo.
La jornada comenzó con la procesión cívico-religiosa, que partió desde la sede de Fiestas, situada en la calle Salinas, hasta llegar a la emblemática Cruz del Humilladero. Este punto histórico fue el escenario elegido para uno de los momentos más destacados del día: la entrega del título de ‘Marbellera de Honor’.
Este reconocimiento, impulsado por la asociación de vecinos Huerto Porral en colaboración con el Ayuntamiento y la Federación de Vecinos Barrios de Marbella, ha recaído este año en Ana María Cerván. Con esta distinción, la ciudad ha querido poner en valor la trayectoria de la cirujana y atleta, destacada por su labor profesional y su faceta deportiva.
Tras el acto de homenaje, la atención se trasladó a la iglesia de la Encarnación, donde se ofició la solemne misa en honor al Santo Patrón.
El broche de oro a una mañana intensa fue la multitudinaria procesión del patrón por el Casco Antiguo. Los fieles acompañaron la imagen de San Bernabé a través de las estrechas y emblemáticas calles del centro histórico, culminando así los actos litúrgicos y sociales más representativos de esta festividad.



